Cómo darle contexto a Claude: memoria, proyectos y prompts
Claude es un súper analista que trabaja 24 horas y cobra menos. Pero llega sin saber nada de tu empresa. Las tres vías para darle contexto: memoria, proyectos y prompts.
Contratá al mejor analista del mundo. Sentalo en un escritorio. No le cuentes nada de tu empresa. Ahora pedile un informe.
Eso es lo que hace la mayoría con Claude. Y después dice que la IA responde genérico.
Claude es un súper analista: trabaja 24 horas, aprende rápido y cobra menos que cualquiera de tu equipo. Pero llega como todo empleado nuevo, sin saber nada de vos. Lo que lo vuelve útil no es la potencia. Es lo que le enseñás.
Un empleado nuevo aprende dos cosas
Cuando entra un analista a tu empresa, le enseñás dos cosas.
El qué: la información del negocio. Qué venden, a quién, cómo hablan, qué pasó el trimestre pasado. A eso lo llamamos contexto.
El cómo: la manera en que quieren las cosas. Cómo se arma un informe acá, qué formato lleva una propuesta, qué tono usa la marca. A eso lo llamamos procesos.
Con Claude es idéntico. Todo lo que sigue es la primera mitad: cómo darle el qué. Hay tres vías, y usarlas juntas es lo que separa al que le saca el jugo del que lo usa como un buscador caro.
Vía 1: la memoria
Claude tiene memoria: la capacidad de recordar lo que hablaron en conversaciones anteriores. Activada, deja de arrancar de cero cada vez.
Ojo con el asterisco: no recuerda cada palabra de cada charla. Lo que hace es mantener un archivo de memoria con reglas internas sobre qué vale la pena guardar. Si le contás el nombre de tu mujer, sus reglas entienden que eso se guarda. Pero si mencionás al pasar que tu colega se llama Carlos, esa regla no existe, y Carlos se pierde.
La jugada práctica: cuando algo importa, decíselo explícito. "Guardá esto en memoria." Cuatro palabras que convierten un dato suelto en conocimiento permanente. Igual que con un empleado nuevo: lo importante se dice mirándolo a los ojos, no al pasar.
Vía 2: los proyectos
Un proyecto es un espacio separado dentro de tu cuenta, con sus propios documentos y su propio contexto. Un ecosistema aparte.
Por qué importa: con Claude hablás de trabajo, de temas personales, de la mudanza, de la campaña de marketing. Y la mudanza no tiene nada que ver con la campaña. Si todo vive junto, el contexto se ensucia. Si cada tema tiene su proyecto, Claude entra a cada conversación sabiendo exactamente de qué se trata, sin mezclar.
La regla es una sola: información específica para proyectos específicos. Subí ahí los documentos de ese tema (el brief, los datos, los ejemplos de cómo lo hacen ustedes) y cada chat de ese proyecto arranca con todo eso ya leído.
Vía 3: el prompt
Entre memoria y proyectos cubrís el 80 o 90% de la información que tenés en la cabeza en el día a día. Pero siempre queda un 10 o 15% que no está cargado, porque siempre hay algo nuevo: lo que se te ocurrió hoy, el caso que apareció esta mañana.
Para eso está el prompt: el contexto que va dentro de la conversación misma.
La estructura mínima es acción + contexto. Qué quiero que hagas, y qué necesitás saber para hacerlo bien. Y si querés el resultado de una forma puntual, sumale el formato: cómo lo quiero entregado. No hace falta más ingeniería que esa para el uso diario.
La cuenta completa
Mirá cómo cierra el sistema. La memoria guarda lo permanente. Los proyectos cargan lo específico de cada tema. El prompt trae lo nuevo de hoy. Tres capas, y entre las tres, Claude trabaja con casi todo lo que vos sabés.
Y acá hay un dato que vemos en cada implementación: la información pública (lo que está en internet sobre tu empresa y tu mercado) cubre un 50 a 70% del contexto que un análisis serio necesita. El resto, la parte que hace la diferencia, es información privada tuya: tus números, tus clientes, tu forma de trabajar. Por eso la IA genérica responde genérico: le falta justo la mitad que no está en Google.
A escala empresa, esa capa privada tiene nombre: base de conocimiento. Pero empieza acá, en estas tres vías, persona por persona.
El súper analista rinde lo que le enseñaste
Claude trabaja 24 horas, aprende rápido y cobra menos. Ninguna de las tres importa si no le enseñaste tu empresa.
Empezá hoy: activá la memoria y decile qué guardar, armá un proyecto por tema con sus documentos, y escribí prompts con acción y contexto. Es el mismo esfuerzo que invertís en cualquier empleado nuevo, con una diferencia: este lo amortizás en semanas.
Si querés que tu equipo entero use Claude así, con su trabajo real y no con ejemplos genéricos, hablemos. Es exactamente lo que hacemos.